Mientras quienes han tenido que hacer frente al pago de multas correspondientes al máximo permitido (por ejemplo, más de 3000€  por venta ambulante de tortas) una de las empresas de la ciudad ha incumplido el contrato vigente con el Ayuntamiento y se le ha facilitado el pago a través de la garantía ya depositada.

Uno de los restaurantes más conocidos de la ciudad ha incumplido el contrato suscrito hace dos años con el Ayuntamiento, por el que se comprometía a realizar numerosas actuaciones en pro de la comunidad y del turismo de nuestra ciudad. Este incumplimiento es constitutivo de una Infracción Grave, cuyo importe oscila entre 3.005,75€ y 15.025,30€. Desde la Junta de Gobierno Local no solo se ha decidido imponer la penalización mínima, sino que han acordado deducir esa cantidad de la garantía depositada.

Esta decisión sorprende si se tiene en cuenta que es la misma cantidad que se solicita a particulares que se multan por venta ambulante en la calle (tortas de aceite, jabones, fruta, etc.). Tres mil euros para una empresa privada pueden suponer poco, pero para alguien que se gana la vida vendiendo productos autóctonos en la calle puede significar un gran apuro. Sin embargo, a estos últimos no se les propone ningún tipo de facilidad para el pago, como sí se realiza a grandes empresas.

Hay que recordar además que, como suele ser habitual en la gestión del Equipo de Gobierno, la empresa tiene la concesión del restaurante para los próximos 20 años, hipotecando así el futuro lejano del municipio. Desde el Grupo Municipal Socialista, no entienden la falta de control ejercido desde el Equipo de Gobierno ante esta situación. “Son más de diez incumplimientos los que la Junta de Gobierno Local reconoce que la empresa ha ejercido desde hace dos años; con el primer incumplimiento ya se debería haber actuado en consecuencia. Esta situación límite a la que se ha llegado no es más que un reflejo de la mala gestión popular de este Consistorio” asegura la concejala Trinidad Díaz, manifestando además que “multar con la misma cantidad a un particular que vende tortas de aceite en la calle que a una empresa hostelera es muestra de falta de sensibilidad ante la situación económica de los fuengiroleños y fuengiroleñas”.

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